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jueves, 31 de mayo de 2012

Gazpacho Con Fresones Y Mozzarella


El famoso queso italiano mozzarella (del italiano antiguo mozzare o "cortar") se utiliza de forma regular, ya sea fresco o tierno, derretido o fundido en la pizza. En esta receta y en las ensaladas se utiliza fresco.

La verdadera mozzarella está realizada con leche de búfala, pues los ostrogodos introdujeron a los búfalos en Italia, pero normalmente se consume la elaborada con leche de vaca.

Hay otras dos variantes muy conocidas de este queso: el Provolone que es mozarella secada al aire y la scarmoza, que se somete a ahumado con humo de paja tras el secado al aire.
Para ocho personas:

  • 1 Kg de tomates rojos
  • 3/4 de Kg de fresones maduros
  • 1 trozo (como 1/3 de barra) de pan del día
  • 2 cucharadas de vinagre de Jerez
  • 1/2 vaso de aceite de oliva Virgen Extra
  • 1 paquete de mini mozzarellas o una bola de mozzarella fresca
  • vinagre de Módena (para adornar)
  • sal

Se trocea con las manos el pan y se mezcla en un bol con el tomate y los fresones limpios y en trozos. Se deja macerar una media hora.

Se pasa al vaso de la batidora y se va triturando, mezclando con el aceite, el vinagre y la sal. A continuación se pasa por el chino o colador y se incorpora agua , si está un poco espeso.

Se sirve frío acompañado de las bolitas de mozzarella y un toque de vinagre de Módena.


Realmente, es casi más un salmorejo "ilustrado" con fresas que un gazpacho, pero en cualquier caso está exquisito...


domingo, 20 de mayo de 2012

Empanadillas Variadas


La empanadilla es un tipo de alimento de masa o pasta rellena, normalmente de una fanfarria salada de carne picada, pescado (atún o bonito), verduras, queso...

La masa se puede elaborar (ya os pasaré la receta, pues mi suegra Amparo la prepara genial) o bien la venden preparada el el frontal fresco del supermercado en forma de obleas. Estas obleas circulares tienen un diámetro de unos 12 cm, se coloca en el centro la pasta del relleno y se sellan con un tenedor en sus extremos, lo que le confiere su forma característica a los bordes.

En muchos países se cocinan las empanadillas o pastas similares rellenas, que luego se fríen en aceite muy caliente, quedando crujientes por fuera y jugosas por dentro...

  1. Empanadillas de queso con tomate y pesto


  • un paquete de obleas de La cocinera o similar
  • un paquete de mozarella rallada o de mezcla de cuatro quesos rallados
  • un tomate rojito
  • un frasco de salsa pesto
  • aceite de oliva virgen para freír

Se pica el tomate en dados pequeños y se mezcla con el queso rallado y un par de cucharadas de salsa pesto. Se rellenan las obleas, se sellan con un tenedor y se fríen en aceite caliente.


2. Empanadillas de atún con tomate y huevo duro


  • un paquete de obleas
  • dos latitas de atún al natural en conserva
  • una taza de café de salsa de tomate casera
  • un huevo duro
  • sal
  • aceite de oliva para freír

Se prepara el relleno de las empanadillas con el bonito desmenuzado, el huevo duro picado y la salsa de tomate. Se rectifica de sal. Se rellenan las empanadillas y se sellan con un tenedor. Se fríen en abundante aceite caliente y se sirven recién hechas.

Se puede acompañar de ensalada verde. También se pueden poner como aperitivo o como tapa.

Aquí , en Madrid, mis queridos Mónica y Sergio de Sabores Patagónicos preparan unas deliciosas empanadas argentinas. De ellos tomé la idea de las empanadillas de queso y rellenan unas con carne y olivas que están espectaculares...

sábado, 19 de mayo de 2012

Tortilla Paisana


Se llama tortilla paisana a la tortilla del mismo país que la de patatas. En España hacemos una gran variedad de tortillas y ésta, en concreto, además de la patata también lleva otras verduras y alguna carne como el jamón o el chorizo.

El huevo es un alimento tradicionalmente consumido por el hombre. Normalmente comemos los de gallina. El color de la cáscara no tiene nada que ver con sus propiedades nutricionales, que son idénticas tanto en huevos blancos como morenos. Es una buena fuente de proteínas.

La tía Paula, que vive en Fariza de Sayago (Zamora, España), tiene gallinas en su corral y no hay mayor manjar que comer un par de huevos recién puestos y fritos con su puntilla (si se acompañan con patatas de su huerto frititas y crujientes, entonces hablamos de un banquete).



  • 5 huevos (para cuatro personas y que salga jugosa)
  • medio pimiento rojo
  • medio pimiento verde
  • medio puerro
  • media cebolleta
  • una patata grande
  • 50 g de chorizo picado
  • sal
  • aceite de oliva virgen

Se pone en la sartén el aceite a calentar no muy fuerte. Se va pelando la patata y se corta chascándola, se pican los pimientos y el puerro y la cebolleta. Primero se ponen  las patatas a freir y luego se añaden el resto de las verduras con el fuego suave.

Se baten los huevos y se salan. Una vez que se han ablandado las verduras se escurren del aceite y se mezclan con los huevos batidos. Se incorpora el chorizo o el jamón serrano.

Se pone un poco de aceite de freir las verduras en la sartén y cuando empiece a humear se añade la mezcla de los huevos y las verduras. Se cuaja por un lado y se le da la vuelta con una tapadera o con un plato de mayor tamaño que la sartén.

Se pone otro poco de aceite en la sartén y se cuaja la tortilla por el otro lado. Se sirve caliente, acompañada de ensalada.

viernes, 18 de mayo de 2012

Gazpacho Andaluz


El popular gazpacho es una crema a base de verduras troceadas y machacadas junto con pan, ajo, aceite y vinagre. Era una comida de labradores que, se cree que se cocinaba desde Al-Andalus, pero, con la llegada a Europa del tomate en el siglo XVI, incorporó el característico y distintivo color rojo-anaranjado.

Para el refrescante y delicioso gazpacho no debemos escatimar con el uso de un buen vinagre de vino. En España se elaboran excelentes vinagres, como el de Jerez, que cuenta con denominación de Origen Protegida. De este condimento ancestral ya os hablé en la entrada El Alegre Vinagre.

Como ocurre con todas las recetas y según las preferencias, se pueden modificar las cantidades de los ingredientes del gazpacho. Eso si, hay que actuar con moderación: un gazpacho con exceso de ajo, pepino y vinagre puede ser incomestible.




  • 1 Kg de tomates maduros
  • 1 pimiento verde (o rojo)
  • 1/2 pepino (yo sólo pongo dos rodajas)
  • 2 dientes de ajo
  • 1/2 copa de vinagre de Jerez
  • 1 cuarto de barra de pan del día anterior
  • 1 tacita de aceite de oliva
  • agua
  • sal

Se limpian todas las hortalizas, se cortan y se ponen en una ensaladera a macerar mezcladas con el pan troceado, el aceite y el vinagre y un poco de agua.

Se ponen los ingredientes en la trituradora y se baten muy finos, por tandas. Yo los voy pasando, de nuevo, por el pasapuré o chino, para que no queden pepitas ni pieles.

Se rectifica de sal y de aceite y vinagre, y se añade agua si ha quedado muy espeso. Se cortan los ingredientes de la guarnición ( cebolla, tomate, pepino, pimiento y pan) en trozos muy pequeños y se sirven en un plato aparte.




jueves, 17 de mayo de 2012

Risotto Con Espárragos Y Langostinos


El espárrago se cocina desde la antigüedad. Su nombre deriva de la palabra persa brote. En el libro de cocina más antiguo que se conserva, el De re coquinaria de Aspicio (siglo III), aparece una receta con espárragos.

Los espárragos le dan un delicioso sabor al arroz. El risotto es un plato tradicional italiano del norte del país que consiste en un arroz meloso. Es una de las maneras más comunes de cocinar el arroz en Italia.




  • un manojo de espárragos verdes
  • una cebolla o cebolleta
  • 1-1,5 L de caldo de pollo
  • 4 tazas de tamaño café de arroz bomba
  • 250 g de langostinos
  • aceite de oliva virgen
  • una cucharada de queso parmesano en polvo
  • sal

Se lavan los espárragos y se cortan las puntas, reservándolas. Los tallos se trocean y se ponen a cocer 5 minutos en el caldo de pollo hirviendo. Las puntas se marcan en un poco de aceite de oliva  y se apartan cuando estén un poco dorados y crujientes.

Se pica la cebolleta y se rehoga en un poco de aceite de oliva virgen. Se deja pochar sin que se dore unos instantes. Se incorpora el arroz y se remueve en el aceite, dejando que el grano se impregne.

Se va añadiendo el caldo, poco a poco y sin parar de remover el conjunto. Cada vez que el arroz absorba el caldo se añade más cantidad. Se cuentan unos quince minutos desde que comenzamos a añadir el caldo. En este punto se incorporan los trozos de espárragos ya cocidos y los langostinos  pelados y troceados (guardando unos pocos para decorar).

Se agrega la cucharada de queso en polvo y se deja todo unos cinco minutos más, agregando un poco más de caldo si fuera necesario y rectificando el punto de sal. Es un arroz que no debe quedar seco, sino meloso.

Se retira del fuego y se sirve con las puntas de espárragos a la plancha y los langostinos enteros. Yo le he añadido unos taquitos de jamón serrano.



miércoles, 16 de mayo de 2012

Rollitos De Canela (Cinnamon Rolls)



Pensaréis que soy una pesada con la canela y lleváis toda la razón. Es indiscutible: me entusiasma y creo que soy adicta. 

Tenía muchas ganas de preparar estos bollitos (el verano pasado en Londres tenía que comerlos todos los días...) y anduve buscando muchas recetas. Desde las tradicionales suecas (tipo bollitos del Ikea), hasta las americanas. Al final me decidí por ésta del blog de Patricia Dulces Horas.

Me ha parecido muy sencilla, con ingredientes (salvo la levadura de panadero) que tenemos en casa y con explicaciones paso a paso con fotos incluídas. La casa huele de maravilla mientras se están horneando y están deliciosísimos.

Yo los he preparado sin glaseado, porque así mi conciencia está más tranquila y me voy preparando para el veranito y la operación bikini...jajaja





La pasta
  • 100 g de mantequilla derretida
  • 100 mL de leche caliente
  • 15 g de levadura fresca de panadería (en los refrigerados del súper la encontráis)
  • 1 huevo
  • 1 cucharada de azúcar
  • 300 g de harina
  • 1 pizca de sal
El relleno
  • 150 g de azúcar moreno
  • 100 g de mantequilla
  • 3 cucharaditas de canela
El glaseado
  • 100 g de azúcar glass
  • 2 cucharadas soperas de agua

Se calienta la leche hasta unos 37ºC (no hace falta que uséis el termómetro, es suficiente con que al meter el dedo no os queméis), se  disuelve en ella la cucharada de azúcar y se añade la levadura desmenuzada.

Se deja reposar 5 minutos hasta que empiecen a aparecer burbujas. Se bate un huevo con un poco de sal y se añade la levadura con la leche, batiendo bien el conjunto. Se incorpora la mantequilla derretida y se mezcla muy bien.

Añadimos harina tamizada
Se agrega poco a poco la harina tamizada y se va removiendo con la espátula.

Una vez incorporada toda la harina, se dispone la masa en una superficie enharinada y se amasa cinco minutos.

Se vuelve a poner en el bol la masa, se tapa con un paño húmedo y se mete en la nevera para que suba la masa (Patricia ponía media hora en su blog, pero yo lo he dejado una hora).

Mientras tanto vamos preparando el relleno. Se pone en un recipiente el azúcar moreno, las tres cucharadas de canela y la mantequilla en pomada (a temperatura ambiente). Se bate bien hasta conseguir una pasta homogénea.

Se saca la masa de la nevera y se observa que ya esté lista. Para ello se presiona con un dedo y se comprueba que queda la marca.

Se enciende el horno a 210ºC. Se hace un rollo con la masa y se extiende con el rodillo, estirando en forma de rectángulo.

Extendemos la canela con azúcar moreno
Se extiende la mezcla de canela, azúcar moreno y mantequilla encima de la masa.

Se enrolla la masa con los dedos, presionando a la vez y formando unos rollitos no muy gruesos.

Se cortan los rollos con un cuchillo bien afilado de un grosor como de un dedo de ancho (a mi me salieron unos 36-38)

Se van colocando en la bandeja del horno sobre un papel de hornear, dejando un poco de separación entre ellos pues suben un poco.  Se aplastan un poco con los dedos al ir colocándolos. Se bate un huevo y se pintan los bollitos con un pincel. Quedan así:




Se hornean durante 8-10 minutos o hasta que queden dorados. Se dejan enfriar (si os dejan...).

Si se desean glaseados se bate en un bol el azúcar glass con el agua y se vierte sobre los rollitos ya fríos.

Muchas gracias, Patricia, por tu exquisita receta. Además la casa queda impregnada de un maravilloso olor a canela mientras se hornean...

Finalmente, un regalo en forma de ilustración de Nathalie Beauvois Illustrations


martes, 15 de mayo de 2012

Marmitako De Bonito



La marmita de bonito (marmitako en el País Vasco, sorropotón en Cantabria y marmite en Francia) es un guiso de atún con patatas del norte de España.

Es un plato delicioso que se puede elaborar con otros pescados, aunque mi preferido es el atún. Es una receta  de cuchara muy sencilla y, sin embargo, el resultado no puede ser mejor.




Para 4-6 personas:
  • 3/4 Kg de atún cortado en tacos
  • 1/2 Kg de patatas
  • 1 cebolla o cebolleta
  • 1 pimiento verde
  • 1 tomate maduro (o dos cucharadas de tomate frito casero)
  • 1 ñora (o pimiento choricero seco)
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • agua
  • sal

Se pone en remojo la ñora. Se pelan y "cascan" las patatas y se pica la cebolleta y el pimiento verde. Se rehogan las verduras en un poco de aceite de oliva y se agrega el tomate picado.

Se incorporan las patatas y se rehogan un poco más con el resto de las verduras. Se incorpora el pimentón fuera del fuego y se remueve con una cuchara de palo. Se moja hasta cubrir, se añade la ñora y se deja cocer. Si se hace en olla a presión contad unos 15 minutos de cocción de las patatas, pues no se tienen que deshacer.

Se saca la ñora, se despepita y se rasca la pulpa, que se agrega al guiso.

Cuando la patatas están ya cocidas se añade el atún en tacos y se deja sólo 1 o 2 minutos. Se apaga el fuego y se deja reposar.



domingo, 13 de mayo de 2012

Flan De Yogur Griego A La Naranja


La palabra yogur deriva del turco y significa "leche espesa". Sus orígenes, propiedades y fabricación están recogidos en la entrada de mi blog tukimica llamada yogur rico, rico.

A mi me apetece en todas las épocas del año y, de hecho, lo como todos los días en alguna de sus variedades.

La receta de hoy es muy refrescante, pues añade a la acidez del yogur el sabor de la naranja.


  • 6 yogures griegos
  • 8 cucharadas de azúcar
  • 1/4 L de zumo de naranja
  • 1/4 L de nata líquida
  • 4 cucharadas de azúcar glas
  • 9 hojas de gelatina (18 g) - creo que es preferible añadir más gelatina, hasta los 20 g o bien 12 láminas-

Se pone la gelatina en remojo en agua templada. Mientras, se va montando la nata con las cuatro cucharadas de azúcar glas y se reserva.

Se bate el yogur con el azúcar y el zumo de naranja. Se deshace la gelatina calentando suavemente en un cazo sin que llegue a hervir (se puede disolver también en el microondas, con cuidado) y se añade a la mezcla del yogur. Se incorpora, por último la nata montada.

Se engrasan los moldes con mantequilla, se llenan con la preparación y se guardan en la nevera unas horas hasta que cuajen. Se desmoldan y se sirven acompañados de fresas, caramelo líquido, menta o frambuesas...



He repetido la receta, esta vez añadiendo más gelatina (hasta los 20 g) y el resultado es mucho mejor. Además he utilizado unos moldes de silicona preciosos!! Este es de tamaño familiar:



Y éstos son individuales:



sábado, 12 de mayo de 2012

Lomo De Cerdo A La Naranja


Me encantan los cítricos: limón, naranja, pomelo, lima, mandarina... A estos frutos hesperidios les dediqué una entrada en mi otro blog Homenaje a los cítricos

miércoles, 9 de mayo de 2012

Dip De Atún Con Nachos


La zanahoria es un excelente hortaliza desde el punto de vista nutricional. Mayoritariamente contiene agua e hidratos de carbono, así como vitaminas y minerales. Su color naranja es aportado por un pigmento: el beta-caroteno.

Al ser una raíz absorbe los nutrientes y los asimila en forma de azúcares. Este contenido en azúcares disminuye después de la cocción y aumenta con la maduración

Es una molécula antioxidante que se transforma en vitamina A en nuestro organismo. Aporta sobre todo potasio, aunque también contiene fósforo, magnesio, iodo y calcio.

Ayuda a la limpieza bucal y estimula la secreción de saliva, lo cual facilita la digestión.




  • 2 latas de atún al natural (160 g)
  • 1 tarrina de queso tipo Philadelphia
  • 2 zanahorias
  • 2 ramas de apio
  • 1 cucharada de leche
  • 1 jalapeño (opcional)
  • 1 paquete de nachos o de tortilla chips

Se pica muy fino el apio y se rallan las dos zanahorias. Se dispone todo en un bol y se le añaden las latas de atún escurridas y desmenuzadas y la tarrina de queso. Se mezcla todo bien con la ayuda de un tenedor, se sala y se agrega la cucharada de leche si es necesario.

Si se desea se puede añadir el pimiento jalapeño muy picado al conjunto. Se dispone en un fuente con los nachos para dipear.

domingo, 6 de mayo de 2012

Bizcocho De Limón De La Abuela


El limón ocupa el primer lugar en el ranking de los frutos curativos. Por su aporte en vitaminas como la C,  PP y complejo vitamínico B consigue: eliminar toxinas, reforzar las defensas, fortalece los capilares, ayuda a cicatrizar heridas, es bactericida, desinfectante... vamos, la panacea.

Su gusto, al ser ácido, puede desagradar a algunas personas, pero al añadir la corteza del limón o su ralladura a una preparación lo que estamos haciendo es aromatizar y aportar la esencia de su sabor peculiar.

Hoy, día de la Madre, nos ha preparado la abuela el bizcocho tradicional con un intenso y delicioso sabor a limón.


  • 4 huevos
  • 150 g de harina
  • 150 g de azúcar
  • 150 g de mantequilla
  • medio sobre de levadura
  • ralladura de limón en abundancia

Se baten las yemas de los huevos con el azúcar y se añade la mantequilla y la ralladura de limón. Cuando ya está muy bien batido se incorporan las claras montadas a punto de nieve.

A continuación se agregan los ingredientes secos, es decir, la harina con la levadura. Se unta el molde con mantequilla y harina, se echa la masa y se mantiene en el horno a 180ºC durante una media hora.


Cuando he tomado la foto ya se habían zampado más de la mitad del bizcocho, como podéis comprobar...

sábado, 5 de mayo de 2012

Ternera Guisada Con Verduras


El guisante, Pisum sativa, es una semilla comestible que se cultivaba ya hacia el año 7800 a.C en Oriente, aunque no llegó a Europa hasta el año 2000 a.C.

Hay una variedad, el tirabeque, en la que se consumen las propias vainas al ser muy tiernas (el aspecto es como el de la judía verde).

Como todas las leguminosas es un excelente fuente de proteínas, minerales y fibras.


  • 1 Kg de carne magra de vaca 
  • 1 cebolla o cebolleta
  • 1 tomate
  • 2 zanahorias
  • 1 pimiento verde
  • 1 latita de guisantes
  • un frasco de setas variadas en conserva
  • 2 dientes de ajo
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • harina
  • aceite de oliva virgen 
  • sal

Se corta la carne en trocitos, se pasa por un poco de harina y se fríe en aceite de oliva caliente. Se reserva en una cacerola.

En la misma sartén donde hemos frito la carne (si hace falta se añade un poco más de aceite) se fríen la cebolleta picada, las zanahorias, el tomate y el pimiento a fuego no muy fuerte. Se rehoga todo unos tres o cuatro minutos.

Se agrega una cucharadita de harina y se tuesta. Se machaca el ajo en el mortero con un poco de perejil picado, se añade un poco de agua y se incorpora a la sartén cuando la harina esté tostada.

Se añade el sofrito a la cazuela con la carne reservada, se echa el medio vaso de vino, un poco de agua y se deja cocer a fuego lento durante una hora aproximadamente, removiendo de vez en cuando (al llevar harina se pega con facilidad) y agregando más agua si hace falta. Se añaden también los guisantes y las setas al principio. 

Aparte se pueden freír unas patatas en dados y añadirlas a la carne justo antes de servir.

jueves, 3 de mayo de 2012

Macarrones Con Atún, Olivas Y Pimiento


Los macarrones, maccheroni en italiano o plumas son un tipo de pasta muy difundida en todo el mundo. En España se hizo muy popular en los años 60 el plato de macarrones con tomate y chorizo, una preparación que les encanta a los niños y que es un "clásico" en los comedores escolares (con diferentes resultados).

Esta receta de macarrones me la pasó mi hermana Meli. Es muy refrescante para tomar en verano y se puede degustar tanto fría como caliente. Como a los niños no les gusta el sabor del pimiento, ella los prepara, simplemente con atún y aceitunas. Es una receta rápida y sencillísima.


  • 250 g de macarrones de buena calidad (para 4 personas)
  • 150 g de aceitunas deshuesadas
  • 2 latas de atún al natural
  • una lata de pimientos rojos (también los venden ya en tiras)
  • aceite de oliva virgen
  • sal
  • queso parmesano rallado

Se cuece la pasta en abundante agua hirviendo con sal según las instrucciones del fabricante. Mientras tanto se van cortando las olivas y el pimiento en trocitos.

Se escurre la pasta ya cocida y si se va a tomar frío el plato, se pasa por agua fría. Se le incorpora el atún troceado de las dos latas y las aceitunas y el pimiento. Se añade un buen chorreón de aceite de oliva y se remueve bien el conjunto.

Se sirve inmediatamente acompañando de queso rallado, si se desea.


miércoles, 2 de mayo de 2012

Galletas Belgas


Realmente, creo que abrí este blog por incluir esta maravillosa receta y, de paso, hacer un homenaje a mi abuela Carmen.

Hoy escribo mi entrada número cien y aprovecho que este sitio va rodando y que me encuentro más suelta para celebrarlo compartiendo la  joya de la corona de las recetas de mi familia.

Estas galletas se llevan elaborando en mi casa desde hace más de 75 años. Mis abuelos, Carmen y Narciso, vivían en La Granja de San Ildefonso (Segovia, España) donde se encargaban de la Oficina de Teléfonos del pueblo. Mi abuelo, además trabajaba en la emblemática fábrica de vidrio de la localidad.

Carmen era una magnífica cocinera y siempre aprovechaba cualquier oportunidad para aprender nuevas recetas y elaboraciones. Preguntaba a los cocineros del vecino Hotel Europeo y no le importaba la dificultad de las preparaciones. Era una mujer excepcional: trabajadora infatigable (nunca tuvo vacaciones ni conoció el mar), adelantada a su época, risueña (siempre tenía una sonrisa para todos), sabia y carismática.

En los años 30 del siglo pasado, llegaron a la fábrica del Real Sitio unos artesanos manchoneros procedentes de Bélgica.  Eran unos trabajadores del vidrio que hacían los manchones o formas de vidrio cilíndricas que luego se recortaban para producir vidrio plano. Ellos trajeron la receta de estas galletas que recuerdan a los gaufres, aunque sólo en la forma.

El problema era disponer del molde adecuado para poder realizar las galletas. En los años sucesivos se fabricaron los moldes de hierro fundido en la fundición de la fábrica, pues también realizaban los moldes para los recipientes de cristal que luego se llenaban del  vidrio fundido.

El molde en el que se hacen las galletas y que podéis ver en la foto de abajo tiene unos 70-75 años y pertenecía a mi abuela Carmen. Sin él es imposible hacer estas extraordinarias galletas, aunque os voy a proporcionar la receta de igual manera. Creo que venden unos moldes eléctricos para gofres en los que se pueden hacer las "belgas", como las llamamos en casa, pero el resultado no es el mismo, obviamente.



La elaboración de las galletas es todo un ritual. El día anterior hay que preparar la masa y dejarla enfriar un día entero en el frigo (incluso si se congela la masa y se saca una hora antes de hacer las galletas se preparan mejor). Mi madre, Concha, nos regañaba siempre porque veía la marca de los deditos en la masa. Está tan deliciosa aún cruda que mis hermanos, mi hermana y yo no podíamos evitar la tentación de "probar" la masa aunque dejáramos la prueba del delito.

Una vez que te has puesto con ellas hay que contar con dos o tres horas de amorosa paciencia por delante, pues salen unas 120-130 galletas y como veis en la fotografía se hacen de dos en dos. Claro, ya habréis hecho la cuenta: hay que mover el molde, que pesa un poquito, unas 260 veces como poco.

Cuando yo era niña, me encantaba regresar del colegio y que desde el portal de mi casa ya oliera a "belgas".

Mis queridas amigas del cole siempre deseaban que llegara la fecha de mi cumpleaños. Eso suponía una merienda que consistía en una chocolatada con belgas. ¿Os imagináis el placer del chocolate Valor inundando los agujeritos de las galletas?




  • 500 g de mantequilla
  • 8 huevos
  • 500 g de azúcar
  • 1 Kg de harina
  • medio frasco de vainillina azucarada
  • una cucharadita de vainilla pura molida

Se deshace la mantequilla calentando suavemente y se mezcla con el azúcar. Se bate un poco y se van añadiendo los huevos, de dos en dos, y batiendo con la batidora eléctrica hasta que la consistencia sea cremosa.

Se va añadiendo la harina, poco a poco, y se va mezclando mientras la batidora nos lo permita. Se incorpora la vainillina y la vainllla pura molida y se liga con una espátula de madera, moviendo desde las paredes del recipiente hasta el interior.

Se mete la masa en la nevera durante un día. Al día siguiente se pone a calentar el molde, siempre en cocina de gas (es otro de los inconvenientes, me tengo que ir a casa de la tía Carmina que aún conserva el gas en su cocina porque se resiste a dejar de hacer las galletas belgas -gracias Carmina-). Se unta el interior del molde con un poco de tocino blanco, para que no se peguen las galletas.

Mientras vamos haciendo bolitas de masa con una cuchara como las de la foto siguiente:


Se van moldeando con la cuenca de las manos y se van disponiendo en el molde, de dos en dos. Se espera un instante y se les da la vuelta para que se hagan por el otro lado. Se dejan enfriar en la encimera.

Como podéis observar el resultado es espectacular y el sabor, ni os cuento!!

Como homenaje a las mujeres de mi familia y con  agradecimiento infinito por hacernos la vida más grata y feliz a todos los que estábamos a su alrededor...

martes, 1 de mayo de 2012

Paella Marinera

Me acerco a este legendario plato, la tradicional paella dominical, desde la más absoluta humildad. Yo no soy valenciana y, a pesar de haber realizado unos cientos de paellas, pido disculpas si incurro en errores sobre su elaboración.

Paella es el nombre en catalán o valenciano (procede del latín "patella") del recipiente metálico con dos asas, con mucho diámetro y poco fondo, en el que se cocina una receta de arroz procedente de Valencia (España).

Por extensión, llamamos paella a cualquier receta con arroz cocinada en este recipiente, que en mi época de niña llamaban "paellera" (realmente ésta sería la señora que cocina la paella, ¿no es así?).

En sus orígenes era un plato humilde procedente de La Albufera valenciana. En el siglo XVI se tiene ya constancia de la manera de condimentar el arroz de los valencianos y de la maestría con que le daban el punto al arroz para hacerlo más grato al paladar.

La primera cita documental de arroz a la valenciana aparece en un manuscrito sobre cocina del siglo XVIII.

El arroz tiene la capacidad de retener sabores y aromas. En la paella se utiliza el arroz tipo bomba o Calasparra, que cumplen a la perfección las dos funciones: absorber agua y no reventar en el proceso.

Tras sofreir los ingredientes, se sofríe el arroz hasta dejarlo nacarado, pues así se recubre de una película que impide que "se pase".

De las cantidades sólo os oriento (ni los valencianos se ponen de acuerdo y hay que tener en cuenta el tipo de agua, además) y os pongo la medida por tazas.



  • una sepia grande
  • 1/4 Kg de almejas
  • 1/4 Kg de langostinos
  • una docena de mejillones
  • aceite de oliva
  • 2 tazas y media de arroz bomba
  • 1 pimiento verde
  • 1 tomate maduro
  • 1 lata de pimiento rojo asado
  • 1 ajo
  • azafrán
  • sal 
  • agua (5 tazas + una para la paella)

En una paella se pone un poco de aceite de oliva y se sofríe en él la sepia cortada en trozos y el ajo. Se añade el pimiento verde en tiras y el tomate troceado, sin piel ni semillas (yo pongo a cambio 4 cucharadas de salsa de tomate frito casera), y se deja freír hasta que quede bastante concentrado.

Mientras voy pelando los langostinos o las gambas (o ambas cosas) y preparo un caldo corto con las cabezas y raspas.

Cuando ya está preparada la fanfarria de la paella, añado el arroz y lo envuelvo en lo anterior, para que se quede nacarado. A continuación agrego el caldo de las gambas (pongo el doble de agua o caldo que de arroz más una taza extra para el recipiente, pero a veces hay que añadir más caldo).

Cuando esté hirviendo le añado una majada de azafrán (las hebras se machacan en seco) con un ajo picado (es opcional). Cuando lleva cociendo 10 minutos le añado las almejas, los langostinos y los mejillones (no añado más agua, pues los mariscos sueltan un poco) y el pimiento rojo asado en tiras.

Mantengo la cocción con el fuego más bajo durante unos cinco minutos más. Siempre le dejo otros cinco minutos más fuera del fuego para que acabe de absorber el caldo y repose.
Feliz comida de domingo!!


No quiero terminar sin  mencionar varios restaurantes en los que he degustado unos excelentes arroces: La Pepica y L´Estimat en la playa de la Malvarrosa en Valencia, el sensacional arroz a banda de La dársena en Alicante,  el delicioso arroz con trompetas de El vell Sarriá  y El merendero de la Mari, con su arroz negro, ambos en Barcelona, el magnífico arroz con pichón (verdad, Antonio, pues compartimos el "arrós amb colomí") de L´Horta en Bellcaire d´Empordá y aquí, en Madrid la clásica La barraca.
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