El tomate es una verdura (o fruta, según se mire) absolutamente imprescindible en la dieta mediterránea.
Si la preparas con una pizca de sal y aceite de oliva virgen, es un plato sencillo y delicioso con multitud de propiedades beneficiosas.
El tomate es una verdura (o fruta, según se mire) absolutamente imprescindible en la dieta mediterránea.
Si la preparas con una pizca de sal y aceite de oliva virgen, es un plato sencillo y delicioso con multitud de propiedades beneficiosas.
Cuando voy a un restaurante a comer y me encandila un plato, estoy deseando recrearlo en casa (sobre todo si no lo veo muy complicado).
Eso me pasó al ir a la estupenda taberna Casa Tabacos (pincha aquí) en Madrid y probar su platos.
Los guisos en invierno son una baza estupenda para entonar el cuerpo, entrar en calor y crear bienestar.
Además, las legumbres son una fuente de proteínas y fibra, vitaminas y hierro. Facilitan el tránsito intestinal y no incluyen colesterol en su ingesta.
Este es el más castizo de los bocadillos. En los aledaños de la Plaza Mayor madrileña encuentras unos cuantos establecimientos que te los sirven muy bien.
En mi otro blog Ruta Martuka puedes encontrar entradas de los mejores a mi entender -pincha aquí-.