Cada vez que voy a un lugar, en España o fuera de ella, es imprescindible probar sus platos típicos, dulces o salados y disfrutar de los productos Km 0.
Luego, claro, ¿qué me ocurre?. Que tengo una necesidad imperiosa de cocinar eso que he probado y me sirve para transportarme por unos instantes a ese lugar y recordar los momentos allí vividos.