Cuando voy a un restaurante a comer y me encandila un plato, estoy deseando recrearlo en casa (sobre todo si no lo veo muy complicado).
Eso me pasó al ir a la estupenda taberna Casa Tabacos (pincha aquí) en Madrid y probar su platos.
Tukimica en la cocina
Cuando voy a un restaurante a comer y me encandila un plato, estoy deseando recrearlo en casa (sobre todo si no lo veo muy complicado).
Eso me pasó al ir a la estupenda taberna Casa Tabacos (pincha aquí) en Madrid y probar su platos.
Los guisos en invierno son una baza estupenda para entonar el cuerpo, entrar en calor y crear bienestar.
Además, las legumbres son una fuente de proteínas y fibra, vitaminas y hierro. Facilitan el tránsito intestinal y no incluyen colesterol en su ingesta.
Este es el más castizo de los bocadillos. En los aledaños de la Plaza Mayor madrileña encuentras unos cuantos establecimientos que te los sirven muy bien.
En mi otro blog Ruta Martuka puedes encontrar entradas de los mejores a mi entender -pincha aquí-.
Este plato es un delirio auténtico. Es propio de celebraciones, pero yo lo preparé el domingo para deleite en casa y como premio a una semana muy dura.
Ya había comido estos deliciosos huevos escalfados como parte de un brunch o desayuno especial, pero no me había atrevido a hacerlos hasta ahora.
Realmente son como un pisto (sin calabacín) con especias orientales realizado en sartén en el que se pochan o escalfan los huevos.
Siempre que horneo un bizcocho y lo comemos para el desayuno o la merienda pienso ¿por qué no lo hago más a menudo?
Es cierto que encender el horno da mucha pereza a veces, añadido al gasto energético por la factura de la luz, pero el sabor auténtico y el control de los ingredientes sin aditivos compensa con creces.
Seguro que habéis comido esta famosa tarta salada francesa en alguna ocasión. La palabra quiche deriva del vocablo küchen en el dialecto de la región francesa de Lorena. El término aparece por primera vez en 1605 en la capital de Lorena, Nancy.