Ya había comido estos deliciosos huevos escalfados como parte de un brunch o desayuno especial, pero no me había atrevido a hacerlos hasta ahora.
Realmente son como un pisto (sin calabacín) con especias orientales realizado en sartén en el que se pochan o escalfan los huevos.
Su origen norteafricano se remonta a la edad de oro del Imperio Otomano, aunque en Medio Oriente y en Israel se considera un plato nacional.
No os podéis imaginar el maravilloso aroma que desprende la fritura de verduras mezclado con las especias.
De hecho, el nombre de shakshouka viene precisamente del árabe magrebí y significa "mezcla" o "todo junto".
He visto varias recetas y realmente he mezclado (como la propia palabra) todas ellas para llegar a mi versión.
Nos ha gustado tanto que espero volver a hacerlo en breve.
Para 3-4 personas:
- 1 cebolleta hermosa (o 2 cebollas)
- 4 huevos camperos
- 1 pimiento rojo
- 1 pimiento verde
- 1 pimiento amarillo
- 1 cucharadita de tomate concentrado
- 500 g de tomate maduro (yo usé de lata)
- 1 cucharadita de Ras el Hanout
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen
- 1 pizca de pimentón dulce (o picante a tu gusto)
- 1/2 cucharadita de comino molido
- 1 pizca de canela
- sal
- cilantro fresco
- cebolla roja
- pan de pita
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