Los ingredientes que se añaden a las ensaladas parecen no tener límite. Tan solo el de la imaginación del (de la) que lo prepare.
Como había horneado este pavo en fiambre (pincha aquí), una de las maneras de comerlo es en forma de ensalada.
Los ingredientes que se añaden a las ensaladas parecen no tener límite. Tan solo el de la imaginación del (de la) que lo prepare.
Como había horneado este pavo en fiambre (pincha aquí), una de las maneras de comerlo es en forma de ensalada.
Es cierto que las prisas nos condicionan, pero también lo es que las comidas que preparamos en casa son más sanas y nutritivas.
Al cocinar en casa controlamos los ingredientes y no añadimos aditivos ni conservantes artificiales. Además es más económico.
Nunca había preparado un pavo asado y este año se presentó la oportunidad. Mi hijo Nacho tenía que aprender a hacerlo para comerlo en USA en Thanksgiving, así que, nos lanzamos a la aventura de asarlo previamente para probar el punto y ver si valía la pena.
El resultado ha sido espectacular. El asado estaba delicioso; jugoso y tierno, y las salsas y guarniciones resaltaban su sabor. Cumplimos el objetivo: reunirnos en torno a la mesa compartiendo familia y amigos y dando gracias por poder hacerlo.