Esta es una de las tapas o raciones de bar en Madrid más demandada, pero quizás poco reconocida.
Es una parte del cerdo difícil pues su textura a ratos blanda, a ratos cartilaginosa resulta complicada de comer a muchas personas.
Esta es una de las tapas o raciones de bar en Madrid más demandada, pero quizás poco reconocida.
Es una parte del cerdo difícil pues su textura a ratos blanda, a ratos cartilaginosa resulta complicada de comer a muchas personas.
Cuando hay que recurrir al Tupper para comer a diario necesitamos comidas que no se queden secas al recalentarse, que sean sabrosas y jugosas y, si es posible, que tengan salsas.
Los filetes rusos (o bitoques en otros lugares) son una perfecta manera de preparar la carne picada. Se acompañan con salsa de tomate y patatas y ya es perfecta la comida.
La alubia tolosana es una judía roja, más bien de color burdeos brillante, con una mancha en el embrión de color blanco o beige.
Son un tipo de legumbre muy apreciada por su suavidad y mantecosidad. Son muy finas, nada ásperas y el hollejo no se desprende al cocinar.
En todas las casas hemos comido ensalada campera, sobre todo en verano. Es más rápida que la ensaladilla rusa, cunde un montón y es más sana al no llevar mayonesa.
Mi madre, Concha, la hacía con patatas, cebolla, tomate, atún y huevo duro y le añadía vinagreta. Ella la llamaba "patatas a lo pobre" porque se consideraba que la salsa mayonesa de la ensaladilla rusa era "de ricos".
Los andaluces y andaluzas dominan el arte de la fritura. No es que haya muchos secretos, pero hay que tener en cuenta un par de cosas básicas y fundamentales para lograr la fritura perfecta.
La idea es que queden crujientes por fuera, jugosos por dentro y nada grasosos en su conjunto.
Este delicioso plato, que se elabora mucho en Sevilla y te sirven allí en bares y tabernas, es una delicia en sí misma.
Vi como lo preparaba mi cuñada María José, en Barcelona, una espléndida cocinera y madre de otro gran cocinero en potencia. De esta forma, observando y ayudando, aprendí a hacerlo.
Decir paella es decir vacaciones, verano, fin de semana o relax. En casa solemos preparar un arroz los fines de semana, sábado o domingo dependiendo de las cosas que haya que hacer.
Nos gustan todos. Nos da igual si es de marisco, de pollo, de secreto o del señorito. la idea es juntarse y compartir con un plato único y delicioso.
En casa me ha cogido el testigo de las tortillas de patata mi hijo Nacho.
Es un experto en tortillas nivel Pro y, desde que se fue de casa, las hace casi semanalmente.
Esta receta es una recreación de un famoso platillo de tapa que probé en Sevilla. Es un potaje seco que no se come con cuchara, sino con tenedor.
Es una combinación de ingredientes de Pascua, pero que se ha convertido en una tapa popular todo el año. La puedes probar en cualquier bar, taberna o restaurante sevillano.
Esta receta de torrijas se aleja de la torrija canónica elaborada con pan del día anterior y frita en aceite de oliva.
En este caso el pan utilizado es un brioche en molde y tampoco se fríen las torrijas sino que se marcan en la plancha sobre mantequilla con azúcar para que caramelice.
¡Mirad qué hermosura! Yo siempre me rindo ante una buena tortilla de patatas, cremosa, poco cuajada pero sin que el huevo esté crudo y, por supuesto, con cebolla.
Hay que tener un poco de paciencia con la tortilla pues es preciso que las patatas se frían en el aceite a fuego lento, casi confitadas, para que así permanezcan blanditas y no cocidas.
Esta receta de arroz con leche no es válida para paladares que no sean atrevidos. Mi madre Concha (perdóname mamá, allá donde estés) me diría que es una aberración y que me he cargado el arroz con leche.
Pero, en casa somos las 3/4 partes truferos sin redención, así que, gracias a las excelsas perlas de trufa de Espora Gourmet (pincha aquí) que tardan en llegar a casa sólo 24 horas, puedes preparar fabulosos platos con trufa.