Esta es una de las tapas o raciones de bar en Madrid más demandada, pero quizás poco reconocida.
Es una parte del cerdo difícil pues su textura a ratos blanda, a ratos cartilaginosa resulta complicada de comer a muchas personas.
Esta es una de las tapas o raciones de bar en Madrid más demandada, pero quizás poco reconocida.
Es una parte del cerdo difícil pues su textura a ratos blanda, a ratos cartilaginosa resulta complicada de comer a muchas personas.
Cuando hay que recurrir al Tupper para comer a diario necesitamos comidas que no se queden secas al recalentarse, que sean sabrosas y jugosas y, si es posible, que tengan salsas.
Los filetes rusos (o bitoques en otros lugares) son una perfecta manera de preparar la carne picada. Se acompañan con salsa de tomate y patatas y ya es perfecta la comida.
Las empanadillas, o empanadas como dicen en Argentina, son una preparación que gusta a todos los públicos. Frías, tibias o calientes de las de soplar, fritas como antaño o al horno, con masa casera (oh, las de mi suegra Amparo) o comprada... todas son deliciosas.
Crecimos con las de bonito con tomate de La Cocinera (gracias mamá por esas cenas de dos docenas de empanadillas fritas), que son las más emblemáticas, pero hay más rellenos cuyo límite es el de tu imaginación.
Comí este platazo "mar y montaña" en Barcelona y me quedé con ganas de comerlo en casa, así que, se lo preparé a mis chicos al regresar.
Aunque ya tenía esta receta en el blog, la novedad de este plato es que tenía trozos de sepia muy picados en el interior de la albóndiga, además de acompañar al guiso.
Vi esta preparación en las RRSS y no pude resistirme a hacerla. Entiendo (no exenta de preocupación) que los/las adolescentes se encandilen con vídeos impactantes pues ni yo misma pude sustraerme.
Es tan sencilla, que mientras estaba preparando la comida de domingo, me puse a hacerla para un aperitivo.
Decir paella es decir vacaciones, verano, fin de semana o relax. En casa solemos preparar un arroz los fines de semana, sábado o domingo dependiendo de las cosas que haya que hacer.
Nos gustan todos. Nos da igual si es de marisco, de pollo, de secreto o del señorito. la idea es juntarse y compartir con un plato único y delicioso.
Alfredo Vozmediano es un magnífico cocinero que se formó en restaurantes laureados como Noma, Disfrutar o Maaemo.
Un día en casa, viendo vídeos de cocina y hablando de cocineros que tenían buenos canales, profesionales y de rigor, concordamos en el nombre de Alfredo, que en casa llamamos Vozme. No es ninguna tontería que cocinillas como somos de distinta generación coincidamos en una persona. Eso ya indica que es un chef transversal.
Nunca había preparado un pavo asado y este año se presentó la oportunidad. Mi hijo Nacho tenía que aprender a hacerlo para comerlo en USA en Thanksgiving, así que, nos lanzamos a la aventura de asarlo previamente para probar el punto y ver si valía la pena.
El resultado ha sido espectacular. El asado estaba delicioso; jugoso y tierno, y las salsas y guarniciones resaltaban su sabor. Cumplimos el objetivo: reunirnos en torno a la mesa compartiendo familia y amigos y dando gracias por poder hacerlo.
Estas patatas son una de las tapas más ricas en Andalucía. Sólo necesitas unos pocos ingredientes para recrear la receta en tu casa y sorprender a tu familia o amigos.
Las patatas dan mucho juego en verano pues simplemente cocidas en ensaladilla o ensalada campera están de vicio y gustan a todas.
Siempre se dice que los hijos aprenden de los padres, pero es un proceso recíproco. También las madres y los padres aprendemos de nuestros hijos o hijas cada día.
En términos gastronómicos, mis dos hijos me han ensañado un montón de platos que yo desconocía y que ellos han descubierto a través de viajes, amigos o vídeos.
Hoy tenía pensado hacer una ensaladilla rusa pues, aunque no sea verano, me resulta muy socorrida para que mis chicos devoradores coman algo rico y apetecible y que sea nutritivo a la vez.
Para mí, el secreto de una ensaladilla rusa es hacer todo en casa. Al fin y al cabo, sólo es más entretenido el momento de picar las patatas y las verduras y hacer la mayonesa casera, pero el resultado final es tan poderoso que el esfuerzo compensa.
En mi reciente visita a Potes (Cantabria) y la comarca de Liébana probé este exquisito queso azul con D.O desde 1994 y que se llama queso Picón-Tresviso. Es un queso curado en cuevas de los Picos de Europa.
No pude evitar comprar medio queso y hoy lo he preparado en estos escalopines con motivo del veintitrés cumpleaños de mi hijo Álvaro. Ni que decir tiene que nos hemos chupado los dedos.
Las albóndigas son un plato único muy completo que gusta a todo el mundo. Cuando éramos pequeños nos encantaban las de nuestras madres o abuelas.
Con poca cantidad de carne picada o molida se puede preparar un platazo delicioso que aporte las proteínas y si lo acompañas con arroz, pasta o patatas ya aportas los hidratos de carbono y comida nutritiva resuelta.
La salsa verde es infalible para un montón de pescados y mariscos. Realmente, es una salsa marinera tradicional elaborada con cebolla, ajo, vino blanco, un poco de harina para ligar la salsa y espesarla y perejil picado.
Aunque los precios de las almejas son más abultados en Navidad, es en estas fechas cuando las familias y los amigos se juntan y comparten alrededor de la mesa unos momentos fabulosos.
Este es un plato sencillo, delicioso, barato al ser solomillos de cerdo y muy pintón. Prepara una buena barra de pan para mojar la salsa pues a tod@s en casa les encantará.
Con unos pocos ingredientes nada sofisticados tendrás preparada un plato estupendo, que con una guarnición de patatas fritas, arroz o ensalada hace que sea una comida completa.
Es un placer comer los productos de temporada en su momento. Con las prisas y la vida complicada que llevamos, no nos queda más remedio de cocinar con antelación, congelar e ir sacando cada día.
Por eso, es maravilloso disponer de un poco de tiempo por delante (fines de semana o días de vacaciones), acudir al mercado y cocinar lo que acabas de comprar.
Las abóndigas de carne son una delicia de comida que gustan a todo el mundo. Se pueden acompañar de arroz blanco o de pasta y se convierten de inmediato en un plato único cargadito de nutrientes.
A los niños les encantan porque la carne está blandita al ser picada y tiene un montón de salsita para mojar bien el pan. A los mayores nos flipan estas recetas tradicionales que tienen el chup-chup de un buen guiso y también hacemos una buena "pringá" con la salsa.
Esta receta es un clásico e la cocina española que se preparaba mucho en el siglo XX y ahora un poco menos por la mala fama de las frituras.
Una preparación se dice que está elaborado a "la romana" si se pasa por harina y huevo y luego se fríe en abundante aceite caliente. Sobre todo los pescados se elaboran de esta forma para conservar su jugosidad que se ve mantenida por la capa crujiente y dorada del rebozado.
Este pescado se tarda en hacer el tiempo que tardan en cocerse unas patatas en un sofrito de puerros. Sólo hay que pedir al pescadero que nos prepare y limpie la merluza cortándola en lomos, descorchar una botella de cava (o de champán si queréis que sea una celebración más especial), cocinar el pescado y disfrutarlo acompañándolo con el mismo cava del plato.