Cuando voy a un restaurante a comer y me encandila un plato, estoy deseando recrearlo en casa (sobre todo si no lo veo muy complicado).
Eso me pasó al ir a la estupenda taberna Casa Tabacos (pincha aquí) en Madrid y probar su platos.
Cuando voy a un restaurante a comer y me encandila un plato, estoy deseando recrearlo en casa (sobre todo si no lo veo muy complicado).
Eso me pasó al ir a la estupenda taberna Casa Tabacos (pincha aquí) en Madrid y probar su platos.
Mi suegra Amparo preparaba con frecuencia los boquerones en vinagre para ponerlos de aperitivo cuando íbamos los domingos a comer.
Realmente es una preparación tediosa si tienes que limpiar tú misma los boquerones, pero con la facilidad que te dan tus pescaderos hoy en día te ahorras un montón de tiempo. ¡Gracias Sergio por tu paciencia y profesionalidad y por contarme tus recetas!
Mi madre me decía que cómo no me daba vergüenza publicar recetas sencillas que todo el mundo sabía hacer.
Por un lado, no le faltaba razón pues en su época se cocinaba todo en casa y se hacían recetas de aprovechamiento o con pocos ingredientes que resultaban sabrosas y económicas.
Esta es la típica receta que una vez que la has descubierto ya no paras de hacerla.
Los huevos son un alimento universal que están repletos de nutrientes y aceptan miles de combinaciones y preparaciones.
Estas patatas son una de las tapas más ricas en Andalucía. Sólo necesitas unos pocos ingredientes para recrear la receta en tu casa y sorprender a tu familia o amigos.
Las patatas dan mucho juego en verano pues simplemente cocidas en ensaladilla o ensalada campera están de vicio y gustan a todas.
No me puedo resistir al maravilloso sabor de la albahaca. Me gusta en las pastas, añadida al tomate para hacer albóndigas o en un pesto con frutos secos para acompañar una burrata.
El caso es que tenía un buen manojo de planta fresca y decidí emplearlo por completo en un aperitivo especial de domingo.
En las cocinas de las serranías de Cuenca y Albacete se lleva elaborando este humilde plato de patatas y bacalao desde el siglo XVI-XVII. Quizás desde antes de que llegaran de América las patatas ya se elaboraba este plato popular con nabo.
Se solía preparar en mortero para machacar las patatas con la proteína del bacalao desalado presente en todos los lugares de España en otros siglos. Es una derivación de una comida dulce o salada que se elaboraba mucho en siglos anteriores: el manjar blanco.