En casa somos muy fan de las alitas de pollo. Los fines de semana, si vamos a ver una película o bien un partido de fútbol, son una buenísima opción para comer con las manos y no perderte nada.
También, el uso del horno hace que te desentiendas de la fritura (está riquísimo el pollo frito, pero hay que ver cómo se pone la cocina de salpicaduras) y que no ensucies tanto.







