Mi madre siempre nos preparaba así las espinacas cuando éramos niños para comerlas sin rechistar.
Yo las he seguido preparando a mis hijos cuando eran pequeños y les ponía queso para gratinar.
Mi madre siempre nos preparaba así las espinacas cuando éramos niños para comerlas sin rechistar.
Yo las he seguido preparando a mis hijos cuando eran pequeños y les ponía queso para gratinar.
Si nuestra querida menestra de verduras era ya sublime, la introducción de una especia como el curry y la salsa de leche de coco, hacen de este sano plato una opción más moderna.
Ahora se puede encontrar fácilmente el curry en polvo en todos los comercios o supermercados de España y con la leche de coco pasa prácticamente lo mismo (hasta en Mercadona la tienen).
Esta es una receta de aprovechamiento que se convierte en un recetón en sí misma.
Con unos restos del guiso asiático de pollo al curry se preparan unas deliciosas empanadillas que podéis servir en comida o cena y fritas o al horno.
Las ensaladas de pollo son un plato supernutritivo y refrescante que te consigue en un solo bocado aportar los sabores más ricos.
Ya os he compartido otras recetas clásicas de ensalada de pollo, como la que se hacía en mi casa desde siempre y que nos preparó por vez primera mi querida tía Minchi, recientemente fallecida.
En casa somos unos entusiastas del curry, de cualquiera de sus preparaciones. Una vez a la semana se come siempre el curry de pollo, pero también lo preparo con garbanzos, con sepia, con langostinos, con lentejas...
Es una pasada el sabor que le aporta a los platos, el aroma cuando lo cocinas y el color tan bonito anaranjado-amarillo que le da. Aunque a algunas personas les desagrada esta mezcla de especias, a otras nos resulta exquisita y nos traslada a países lejanos.