Esta es una receta de aprovechamiento que se convierte en un recetón en sí misma.
Con unos restos del guiso asiático de pollo al curry se preparan unas deliciosas empanadillas que podéis servir en comida o cena y fritas o al horno.
Esta es una receta de aprovechamiento que se convierte en un recetón en sí misma.
Con unos restos del guiso asiático de pollo al curry se preparan unas deliciosas empanadillas que podéis servir en comida o cena y fritas o al horno.
Parece que mi hijo Álvaro se va a especializar en cocina turca. Es un verdadero artista con la masa filo y, al igual que con la receta de las Baklava de crema, observa vídeos y recetas originales y se encarga de su realización.
Hoy decidimos hacer a cuatro manos esta receta, pero él se ha encargado del grueso de la receta. Yo sólo me encargué de preparar la carne y le dejé el trabajo más "chungo": realizar los rulos rellenos de carne que después de ser enrollados se disponen en el molde para hornear.
Esta es una receta ganadora pues te hará triunfar con la familia o con los amigos.
Al exquisito y particular sabor del puerro le añadimos el puntazo del salmón ahumado y al cubrirlo con bechamel de langostinos y gratinarlo, nos elevamos al paraíso gastronómico.
Aunque la denominación de "Huevos mimosa" nos suene sofisticada y compleja, realmente es la manera en que la cocina francesa denomina a los huevos rellenos.
De esta forma, puede haber huevos mimosa casi, casi de cualquier farsa o relleno que se nos ocurra.
Hay combinaciones asombrosas en cocina que siempre funcionan. Una de ellas es la de las setas con trufa y cualquiera de las dos con foie, así que, un plato con estos tres ingredientes juntos promete mucho sabor.
Tenía, además, que aprovechar el foie que nos regaló la encantadora Andrea Corbal y que me inspiró esta receta.
He escogido setas frescas como las shitake y los champiñones, pero son válidas las que queráis: frescas o congeladas, boletus o rebozuelos, portobellos o trompetas de la muerte.
Los huevos rellenos de cualquier farsa son siempre una buenísima elección que transforma un plato cotidiano en una comida de celebración.
Sólo hay que cocer los huevos el tiempo necesario (no más de 11 minutos), dejarlos enfriar y pelarlos, cortarlos a lo largo y sacar las yemas cocidas para dejar el hueco preparado para rellenarlo con cualquier mezcla que nos guste.
Los huevos rellenos son un plato que te transporta a celebraciones de inmediato y, a mi, me transporta también a la niñez. A esos domingos de comida especial reunidos la enorme familia en torno a la mesa.
Mi madre, Concha, era una cocinera excepcional y era además una fan total de los rellenos: huevos, tomates, pimientos, carnes, canelones... Me imagino que con una gran familia con cuatro hijos, el tiempo invertido en la cocina para hacer un relleno compensaba con creces el disfrutar luego de una comida preparada y sentarse a disfrutar del papeo.
Si el salmorejo os apasiona, no dejéis de probar estos exquisitos huevos rellenos de jamón con salmorejo. Llenan menos que los clásicos huevos cocidos rellenos con mayonesa y otras farsas y, además, engordan un poco menos.
Esta es una versión del famoso Cordon Bleu, un escalope relleno de jamón dulce o de York con queso que inventaron en la famosa escuela francesa de cocina.
Mi tía Carmina nos los hacía cuando éramos niños y continuó la tradición hasta mis hijos, que son unos devotos de este manjar crujiente y sabroso.
La berenjena es una hortaliza que el hombre lleva comiendo desde 2000 a.C y cuya procedencia es asiática. Desde allí llegó a África y a Europa y se extendió su cultivo en zonas más cálidas. Es una hortaliza muy mediterránea incorporada a nuestra dieta.
En España la tenemos durante todo el año, aunque es el verano su mejor temporada. No engorda apenas, admite frituras aunque el horno es su mejor aliado. Yo la pongo mucho en verano en forma de Escalibada o verduras asadas.