Desde que vi esta tarta en la red tuve ganas de hacerla. La oportunidad vino de la mano de la revista Postres de Lecturas que la incluía en su especial.
Mis sobrinas estaban entusiasmadas y mi hijo Álvaro, un nutellólogo empedernido ha aplaudido en cuanto ha visto la tarta. Tendré que hacer una versión para mi ahijada Jimena, pues es intolerante a los frutos secos.






