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domingo, 8 de junio de 2014

Natillas De Café Y Naranja



Cuando era niña, los domingos eran días de comida especial y postre rico. Mi madre es una virtuosa de los postres clásicos como el arroz con leche, la leche frita, las torrijas, el flan... Su hermana, la tía Carmina, tras jubilarse se dedicó a hacer los más exquisitos postres. Nos preparaba los domingos dulcísimas tartas, como la de almendras y piña, o la de manzana, deliciosos coulants de chocolate, pastel de chocolate con crema inglesa, empanadillas rellenas de crema pastelera, buñuelos, natillas, bavaroises de café y fresas... Las dos hermanas heredaron la "buena mano" de su madre, mi abuela Carmen.



En fin, con estos genes familiares, nada podía hacer para sustraerme al delirio de los dulces. Por eso, de vez en cuando necesito un poco de azúcar y el transporte inmediato a mi dulce infancia.



Para 8 vasitos de natillas:
  • 3/4 de L de leche entera
  • 3 yemas de huevo
  • 200 mL de café
  • 100 g de azúcar
  • ralladura de naranja
  • 1 cucharada sopera de Maizena
  • 1 vaina de vainilla (o vainilla pura en polvo)

Se prepara un café largo en la cafetera. Se pone a calentar en un cazo la mitad de la leche con el café y la vaina de vainilla, a la que habremos practicado un corte longitudinal para que salgan los granitos oscuros y se infusione.

Mientras se calienta, ponemos a batir la leche reservada, las yemas, el azúcar y, por último, la maizena. Debemos conseguir una crema sin grumos. Yo uso la batidora eléctrica.

Cuando el café con leche se ponga a hervir, se retira un momento del fuego. Se retira la vaina de vainilla y se añade la ralladura de naranja (la podéis añadir antes, cuando se pone a calentar el café con leche). Se pone un colador y se hace pasar la mezcla de huevos, maizena y leche azucarada. Se remueve.

Se vuelve a poner al fuego y, sin parar de mover con una cuchara de palo, se espera a que espese. En el momento en que se recobre la ebullición, espesa.

Se vierte en vasitos o boles individuales y se deja enfriar durante un par de horas, después se introduce en la nevera para que esté más frío.

Se presenta con una tira de piel de naranja lavada y cortada y, si se tiene, unos granos de café (que no se comen).


4 comentarios:

  1. Qué bonitos recuerdos y qué delicioso postre nos presentas ;)
    Un besazo Martuka;))

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  2. Gracias Nines!
    Si te gusta el café y el frescor de la naranja, este es tu postre. Un besazo

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  3. Me encanto como has empezado está entrada, me ha gustado conocer lo buena repostera que era tu tía Carmina, menudos postres os preparaba. El que nos has enseñado hoy es delicioso, y se ve que tú también has heredados los genes reposteros de tu abuela.
    Un beso guapa!!

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  4. Que natillas tan ricas! Me lo apunto en pendientes porque seguro que me encantan estas natillas... un beso guapa!

    http://lesreceptesquemagraden.blogspot.com.es/

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