Esta receta de macarrones la hacía mi suegra Amparo a menudo porque les encantaba a los nietos.
Siempre la pasta con tomate ha sido un plato muy socorrido para el día a día. Si encima le pones un poco de chorizo del bueno, unos huevos duros picados y lo gratinas al horno, entonces no tiene rival.
Estos platos que comimos en la más tierna infancia nos transportan inmediatamente a esas comidas amorosas de las abuelas y nos hacen esbozar una sonrisa.
Hoy tenía ganas de "menú infantil" y los he preparado en recuerdo de Amparo. Con chorizo de Cantimpalos (segoviano como era ella) quedan impresionantes.
La ventaja de usar fusilli es que en los pliegues de la pasta se introduce la salsa y quedan super jugosos.
Para 4 personas:
- 400 g de pasta corta tipo macarrones, espirales...
- 1 cebolleta mediana
- aceite de oliva virgen extra
- 100 g de chorizo cortado en trozos
- 2-3 huevos duros
- 1 cucharadita de tomate concentrado
- 1 lata mediana de tomate triturado
- queso rallado
- sal
Se pocha una cebolla cortada en dados en una sartén con un poco de aceite y sal hasta que quede transparente.
Mientras tanto se van cociendo los huevos en una cazuela con agua durante 10 minutos.
Se pone aceite en una cazuela y se incorpora el tomate triturado. Se deja unos minutos que se cocine con sal y una pizca de azúcar para quitar la acidez.
Se corta el chorizo (en mi caso Cantimpalos segoviano) en trozos no muy grandes y se añade a la sartén con la cebolla ya pochada.
Se añade una cucharadita de tomate concentrado a la farsa y se mezcla bien.
Se cuece la pasta siguiendo las instrucciones del fabricante y se deja al dente. Se precalienta el horno con calor arriba y abajo a 180º C.
Se van pelando los huevos duros. Se mezclan los huevos en trozos con el tomate y el chorizo con la cebolla.
Una vez cocida la pasta se mezcla con lo anterior, se pone en una fuente.
Se espolvorea con queso y se introduce en el horno hasta que se gratine el queso.
Se come recién sacada del horno y se disfruta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario