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jueves, 18 de enero de 2024

Carne Asada Al Vino De Oporto

La carne asada es un plato que me retrae a mi infancia y juventud. En casa de las abuelas los domingos se comía de una forma más especial.

Era el día en el que nos juntábamos toda la familia (y aledaños) y celebrábamos la vida, la salud y el estar juntos.

La carne asada era un plato muy socorrido en estos momentos. Era una buena fuente de proteína para la familia y permitía alimentar a muchas personas que se sentaban en torno a la mesa. 

Permitía hacerlo al horno y no tener que estar todo el rato en la cocina y así poder disfrutar también del aperitivo. Y encima nos gustaba a todos/as. Plato ganador de los domingos del último cuarto del siglo XX.

Hoy tenía nostalgia y venían los chicos a comer. Por eso y pensando en las sobras que luego son fáciles de llevar al trabajo, me he decidido por este platazo.

Lo hago como lo hacía mi madre. He ido a mi carnicero Óscar de La Elipa a por una buena pieza de rabillo de vaca y luego lo he cocinado como la gran Concha.

Para 6-8 personas:

  • 1 pieza de rabillo de ternera como de 1 Kg
  • 2 cebolletas o cebollas
  • 2 zanahorias
  • 1 diente de ajo
  • 1 vaso de vino de Oporto
  • aceite de oliva virgen extra (AOVE)
  • caldo de carne (o agua, como lo hacía mi madre, entonces no había caldos envasados como ahora que facilitan los guisos)
  • especias
  • sal
  • pimienta
  • puré de patatas para acompañar
Se precalienta el horno a 180º C con calor arriba y abajo. Se salpimenta y se añaden especias a la pieza de carne.


Mientras tanto, se pone un poco de aceite en una sartén grande y se añaden las cebolletas cortadas en plumas, las zanahorias, peladas y cortadas en dados y el diente de ajo.

Se deja que se rehogen o pochen durante 5 minutos.

Cuando las verduras están blanditas y transparentes se ponen en la fuente de horno que vayamos a utilizar. Se pone un poco de aceite de oliva en la misma sartén grande y cuando esté caliente se pone la pieza de carne a dorar unos minutos por cada lado.


Así conseguimos que se selle la superficie y retenga los jugos.

Se coloca la carne sellada en la fuente de horno. Se añade un poco de agua a la sartén para desglasar y sacar todos los jugos del sellado de la carne.


Sobre la fuente añadimos el vaso de vino de Oporto, otro vaso de agua o caldo, se salpimenta y se introduce en el horno caliente.


Se mantiene en el horno durante 30-40 minutos, dándole la vuelta a mitad de cocinado a la pieza de carne. El tiempo de asado dependerá del punto de la carne que prefiráis. En casa gusta más bien poco hecha, pero probad metiendo la punta de un cuchillo. Si sale jugo rosado está aún crudita por dentro. Si os gusta la carne más hecha introducid más tiempo el asado en el horno.


Se saca la carne a un plato y se tapa con papel de aluminio. Con los jugos del asado hacemos la salsa.


Se puede quedar así, gruesa y rústica, o bien como hacía mi madre pasrla al vaso de la batidora y moler bien las verduras asadas para obtener una salsa espesa y homogénea.


Se corta la carne en lonchas y se sirve con la salsa muy caliente.


Con un vinazo como un Ramón Bilbao tuvimos nuestra comida de domingo nostálgico.

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