Si sois devotos/as de la pasta este plato os va a encandilar por completo.
Lo he probado en varios restaurantes, pero nunca lo había hecho. Esta vez fue la ocasión.
Y no será la última pues, además de estar increíble de sabor, se hace en un momento.
Es más rápido que el risotto normal pues la cocción del arroz es más prolongada. Esto es un punto para hacerlo más a menudo.
La idea surgió de unos champiñones a los que tenia que dar salida en la nevera. Fui a comprar setas shitake y así lo hice con los dos tipos.
Podéis utilizar vuestras setas favoritas, aunque los champiñones (de París o Portobello) están todo el año en el supermercado, así que, no os privéis de este platazo.
El responsable del milagro de la cremosidad es el almidón, componente de la harina de la pasta (y de las patatas y el arroz y otros hidratos de carbono), que absorbe mucha agua en caliente convirtiéndose en un gel y al superar los 100º C, estas estructuras granulosas se hinchan aún más y liberan también almidón al líquido. Así la salsa se espesa y queda cremosa (ver arroz con leche).
Para 3-4 personas:
- 1 taza de pasta orzo (los pistones o pasta en forma de grano de arroz)
- 1/2 cebolla
- 1 diente de ajo
- 100 g de setas shitake
- 100 g de champiñones
- aceite de oliva virgen extra
- 1 vasito pequeño de vino blanco
- 2 tazas de agua o caldo de verduras
- 1 cucharadita de polvo de setas (opcional)
- 2 cucharaditas de salsa de miso
- queso rallado parmesano o grana padano
- cebollino fresco
- pimienta
- sal
No hay comentarios:
Publicar un comentario