Mira que me gustan los humildes huevos! Son deliciosos en todas las preparaciones: fritos, cocidos, poché, en tortilla...
Si además los rellenas de diferentes farsas, el resultado es aún mejor. Permiten una multitud de acompañamientos y combinaciones. Sólo tienes que dejar que tu imaginación vuele... o que tu despensa decida.
En España llamamos ropa vieja a la elaboración hecha con los restos del cocido. El cocido madrileño se elabora cociendo carnes de vaca y gallina con huesos, verduras, tocino, jamón y chorizo.
Con los restos se pueden hacer croquetas o bien un revoltillo de carnes para comer en forma de "pringá".
Los plátanos fritos, tostones o patacones, son un acompañamiento fabulosos de la cocina criolla y que se cocinan en todo el Caribe.
Realmente se hacen con unos plátanos más grandes, llamados plátanos macho, lo que ocurre es que no siempre es fácil encontrarlos y yo los he preparado con plátano de Canarias.
Empezar las comidas o cenas con una crema o sopa, ya sea fría en verano y calentita en invierno (o siempre, a mi me gustan también mucho las cremas tibias o templadas), es un ejercicio que entona el cuerpo y añade ligereza al alimento.
Vi esta receta en la web de los supermercados Día (pincha aquí) y como tenía todos los ingredientes en casa, me lancé a preparar esta sencilla y rápida crema que está para chuparse los dedos.
El arroz es el cereal más consumido en todo el mundo y eso ¿será por algo, no?. Aporta minerales como el hierro, el fósforo y el calcio, vitaminas, es fuente de hidratos de carbono en forma de almidón.
En todas las culturas se prepara como un alimento básico, no sólo en Asia. En España tenemos la famosa y deliciosa paella y en Italia, sus arroces melosos o rissottos.