Esta receta lo tiene todo: rápida, sencilla, barata, sana y deliciosa. Los gratinados son una manera genial de hacer que los niños coman verdura y pescado y, camuflado con la bechamel queda un plato completo y exquisito.
Yo compro ya el bacalao desalado para ganar tiempo y no tener que estar pendiente de cambiar el agua. También podéis usar esta receta como aprovechamiento de algunos restos de bacalao u otros pescados como merluza.






