Esta es la típica receta que una vez que la has descubierto ya no paras de hacerla.
Los huevos son un alimento universal que están repletos de nutrientes y aceptan miles de combinaciones y preparaciones.
Esta es la típica receta que una vez que la has descubierto ya no paras de hacerla.
Los huevos son un alimento universal que están repletos de nutrientes y aceptan miles de combinaciones y preparaciones.
Comer pescado frito es trasladarte al sur de España. Si encima son salmonetes, el gozo está garantizado.
Los salmonetes son un pescado semigraso, de agua salada pero con ácidos grasos poliinsaturados omega 3. Ahora en noviembre es la época de los salmonetes del Atlántico y del Cantábrico, así que, conviene aprovechar la temporada.
El Níscalo, mízcalo, rebellón o robellón, es un hongo o seta comestible de color anaranjado que crece en pinares y bosques mixtos y es muy apreciado por su intenso sabor.
Este guiso es ideal para los primeros días de frío del otoño y es apto para personas vegetarianas.
Los andaluces y andaluzas dominan el arte de la fritura. No es que haya muchos secretos, pero hay que tener en cuenta un par de cosas básicas y fundamentales para lograr la fritura perfecta.
La idea es que queden crujientes por fuera, jugosos por dentro y nada grasosos en su conjunto.
Que el nombre no os engañe. Añadimos dos ciudades como Milán y Nápoles y ya pensamos que no hay nada más italiano.
Nada más lejos de la realidad. Aunque el escalope a la milanesa es una invención italiana que se llevaron los austríacos a principios del siglo XIX (allí lo versionaron llamándolo Wiener Schnitzel), los argentinos rizaron el rizo.
La Piadina es una masa de pan plana, semejante a una tortilla de trigo y que se cocina y come en Italia.
La receta no es muy difícil, aunque esta vez la he comprado ya hecha pues la venden en un supermercado archiconocido en España. Así ahorraba tiempo.
Esta es una de las recetas de toda la vida, que te hacía tu madre o tu abuela cuando estabas malita de la tripa y que te reconforta con sólo recordarla.
Aunque no estés enfermo o enferma, puedes hacerte esta compota por el mero placer de combinarla con yogur para el desayuno, como complemento al helado o a las natillas...