Hoy es el día de mi santo y aunque nunca lo celebro (sólo lo hago con mi cumpleaños) no quería dejar pasar la oportunidad de felicitar a las Martas y a las Beatrices (sobre todo a mi querida ahijada Bea que es una delicia de criatura)
Os invito a todos a tomar un helado de leche merengada que me he regalado y que me hace viajar a mi niñez. Si tenéis paciencia os quiero contar una historia...





